Corte dicta que la política de recolección de datos del GCHQ violó DDHH

El sistema de vigilancia revelado por Edward Snowden viola el derecho a la privacidad, dicen jueces de Estrasburgo

Los métodos del Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno (GCHQ) para la interceptación masiva de comunicaciones en línea violaron la privacidad y no proporcionaron medidas de seguridad suficientes, así lo ha dictaminado el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (ECHR). Sin embargo, el ECHR descubrió que la política del GCHQ para compartir inteligencia digital sensible con gobiernos extranjeros no era ilegal, y confirmó que esto es permisible, si es que se implementan garantías más estrictas para el tratamiento de la información recolectada.

El fallo, derivado de las denuncias de Edward Snowden, es una evaluación exhaustiva por parte del ECHR sobre las operaciones de interceptación llevadas a cabo hasta hace poco por las agencias de inteligencia del Reino Unido.

Las demandas legales, que ya habían sido escuchadas por el tribunal de poderes de investigación del Reino Unido, fueron presentadas por una coalición de 14 grupos de derechos humanos y organizaciones sin fines de lucro, entre ellas Amnistía Internacional, Liberty, Privacidad International y Big Brother Watch, así como periodistas de distintas partes del mundo.

El caso se refería a la política de interceptación de datos operada anteriormente por GCHQ. Acorde a expertos en hacking ético, los jueces consideraron tres aspectos de la vigilancia digital: la intercepción masiva de comunicaciones, el intercambio de inteligencia y la obtención de datos de comunicaciones de los proveedores de servicios.

Por una mayoría de cinco a dos votos, los jueces de Estrasburgo encontraron que esta política del GCHQ violaba el artículo 8 de la convención europea de derechos humanos, que garantiza privacidad, porque se dijo que había garantías insuficientes para la información interceptada.

Este litigio fue provocado por las revelaciones hechas por Edward Snowden en 2013, que mostraron que GCHQ interceptaba, procesaba y almacenaba datos sobre las comunicaciones privadas de millones de personas de manera secreta, incluso cuando esas personas no eran sujetos de actividades de inteligencia. En una de las operaciones, llamada Tempora, la agencia interceptó cables y redes de comunicación para obtener grandes volúmenes de datos de Internet, reportan expertos en hacking ético del Instituto Internacional de Seguridad Cibernética.

A través de su cuenta de Twitter, Snowden publicó: “Por cinco largos años los gobiernos habían negado que la vigilancia masiva global viola nuestros derechos. Y por cinco largos años los hemos perseguido por las puertas de todas las cortes posibles. Hoy ganamos; no me agradezcan a mí, sino a quienes no han dejado de luchar desde entonces”.

La sentencia del ECHR señala que “las autoridades británicas no han confirmado ni negado la existencia de la llamada operación Tempora.

En notas adicionales a la sentencia principal el tribunal afirmó reconocer la gravedad de las amenazas de terrorismo, abuso sexual en línea y otros delitos que enfrentan los estados europeos. Los avances en la tecnología han hecho que sea más fácil para los terroristas y los delincuentes evadir la detección en Internet, reconocieron los jueces.

Acorde a expertos en hacking ético, las políticas de interceptación masiva de datos pueden ser legales si los países lo consideran necesario por el interés de la seguridad nacional, pero se requieren ciertas garantías mínimas.

Esas garantías incluyen que la ley debe indicar la naturaleza de los delitos que pueden dar lugar a una orden de interceptación; una definición de las categorías de personas que pueden interceptar sus comunicaciones; un límite en la duración de la interceptación; el procedimiento a seguir para examinar, y las circunstancias bajo las que los datos interceptados podrán almacenarse o destruirse.