El negocio de robar el WiFi al vecino

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Los anuncios se amontonan en los semáforos, marquesinas y farolas de las grandes ciudades, también en Internet e incluso en las redes sociales. Prometen WiFi gratis a cambio de 30 euros, un servicio ilegal con peligrosas consecuencias también para las víctimas. Es el negocio de robarle el WiFi al vecino.

La picaresca en España también se entiende con este tipo de anuncios en auge que prometen una conexión a Internet a precio de saldo. El problema es que no es ni estable ni segura y, sobre todo, tampoco es legal. Robarle el WiFi al vecino es un delito castigado por la ley, aunque se persigue pocas veces.

Un negocio redondo para muchos piratas tal y como desvela este jueves el diario El Mundo en un extenso reportaje en el que han conseguido hablar con algunos de estos “técnicos” que prometen WiFi a cambio de 30 euros.

Un precio de saldo que varía en función de la posibilidad de acceder a redes inalámbricas poco seguras, ya sea por estar abiertas o tener contraseñas débiles muy fáciles de desencriptar. Incluso ofrecen la posibilidad de instalar antenas para aumentar el alcance si no existen redes inseguras en un radio cercano.

Conectarse a una red WiFi ajena sin permiso del titular es un delito tipificado en el Código Penal, pero existen varios problemas. Para empezar que siempre no resulta fácil encontrar al instigador del delito, segundo porque la sanción penal es mínima y tercero porque la Policía no puede actuar de oficio ya que los anuncios que ofrecen WiFi gratis no son ilegales.

Las sanciones por conectarse a una red WiFi ajena sin permiso se limitan a una multa de uno a tres meses siempre que la cuantía de lo defraudado no exceda de los 400 euros, y eso es algo difícil de demostrar según explica El Mundo.

El negocio de robar el WiFi al vecino

De todas formas, los delitos no acaban con el mero hecho de conectarse a una red ajena.Hackear la clave WiFi del vecino puede suponer un delito de revelación de secretos, de ahí que algunos piratas solo ofrezcan “ayuda” a través de tutoriales para que sus clientes sean los que realicen el acto en sí.

Y los problemas pueden ir mucho más allá si el pirata utiliza la red para espiar datos o información del titular, lo que puede llegar a ser castigado con cuatro años de cárcel o incluso más si realizan otras actividades delictivas en redes ajenas.

¿Cómo evitar que el vecino robe el WiFi? Antes de nada resulta muy recomendable cambiar la contraseña que viene de serie con el router, ya que existen docenas de páginas, guías y tutoriales para extraer este tipo de contraseñas según el modelo de router en apenas unos minutos.

Los expertos recomiendan intercambiar mayúsculas, minúsculas, números y símbolos para elevar la seguridad de la contraseña. El filtrado MAC por dispositivos también puede ser una opción para mantener a raya a los ciberatacantes, aunque eso no exime de vigilar cada cierto tiempo qué dispositivos están conectados a nuestra red WiFi.

El negocio de robar el WiFi al vecino se extiende en tiempos de crisis con todo tipo de anuncios que prometen Internet a cambio de 30 euros de por vida: una mentira con los pies muy cortos que puede tener consecuencias legales importantes para los amantes de lo ajeno.

Fuente:http://computerhoy.com/

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