CEO de Phantom Secure se declara culpable de vender teléfonos encriptados a criminales

La empresa vendía equipos BlackBerry encriptados que eran utilizados por organizaciones criminales de todo el mundo, incluido el cartel de Sinaloa

En marzo pasado, especialistas en forense digital informaron que el FBI había arrestado al CEO de Phantom Secure, una compañía que vendía teléfonos encriptados y que presuntamente los había proporcionado a grupos de delincuencia organizada de alto perfil, incluido el cartel de la droga en Sinaloa. Vincent Ramos, CEO de la compañía, se declaró culpable de dirigir una empresa criminal que facilitó el tráfico de drogas, específicamente a través de la venta de estos dispositivos.

Esta es la más reciente batalla legal sobre el tema, donde las fuerzas del orden público dicen que se les impide acceder a las comunicaciones de los delincuentes debido a la encriptación y otras medidas de seguridad. Esto también ha representado un duro golpe para una industria que ha operado durante años de forma relativamente abierta.

“En su declaración, Ramos admitió que él y sus cómplices facilitaron la distribución de cocaína, heroína y metanfetamina a lugares de todo el mundo, incluyendo Estados Unidos, Australia, México, Canadá, y parte de Europa, suministrando a los narcotraficantes dispositivos de comunicación cifrados desarrollados por Phantom Secure, diseñados para entorpecer la aplicación de la ley”, se lee en un comunicado de prensa de la Oficina del Fiscal de los Estados Unidos.

Ramos ha aceptado una sentencia de 80 millones de dólares decomisados, así como a renunciar a decenas de millones de dólares en otros activos, como criptomoneda y cuentas bancarias, autos de lujo, varias propiedades y monedas de oro.

Según reportan expertos en forense digital, Phantom Secure adquiría los dispositivos BlackBerry, que eran posteriormente cargados con el software Pretty Good Privacy (PGP) para enviar mensajes cifrados, y también podían eliminar la información de los teléfonos incautados por la policía de forma remota. La compañía también retiraba el micrófono, la cámara y el GPS de los teléfonos, además de enrutar los mensajes a través de servidores en el extranjero, según la denuncia penal contra Ramos y sus cómplices.

Phantom Secure tenía clientes en todo el mundo. Una fuente familiarizada con la industria de los teléfonos encriptados menciona que Phantom vendía dispositivos en México, Cuba y Venezuela, así como a la pandilla Hell Angels.

En la denuncia, los fiscales alegaron que esta empresa no era parte incidental del tráfico de droga, sino que Phantom facilitó deliberada y explícitamente esta actividad delictiva. Las policías estadounidense y canadiense trabajaron de manera conjunta para lograr la detención de Ramos, colocando agentes encubiertos que recolectaron información contra el empresario.

El fiscal estadounidense Adam Braverman dijo en el comunicado de prensa que “El servicio de comunicación cifrada Phantom Secure fue diseñado con un propósito: proporcionar a los narcotraficantes y otros delincuentes violentos un medio seguro para comunicarse abiertamente sobre sus actividades delictivas sin temor a ser detectados por las autoridades policiales”.

Acorde a expertos en forense digital del Instituto Internacional de Seguridad Cibernética, la empresa fue desmantelada después de la investigación, Vincent Ramos ahora enfrenta una larga sentencia en prisión. “Estados Unidos investigará y procesará a cualquier persona que brinde apoyo, en cualquier forma, a organizaciones criminales”, mencionó el fiscal de EU.