El smartphone de Trump podría ser la vía para la mayor violación de seguridad conocida

Ex oficial de la Casa Blanca considera que el teléfono intervenido del presidente podría comprometer información sensible

Innumerables expertos en seguridad informática y forense digital habrían advertido de la situación al presidente norteamericano. Medios locales informan que las agencias de espionaje estadounidenses cuentan con evidencia de que China y Rusia han estado escuchando las llamadas personales del presidente Trump a amigos y colaboradores a través de uno de sus iPhones, tratando de este modo de influir en la vida política de los Estados Unidos.

“Esta sorprendente revelación puede ejercer influencia en la agenda de inteligencia y seguridad del gobierno estadounidense”, menciona la ex directora de información de la Casa Blanca, Theresa Payton, en una declaración ante los medios.

Según reportan expertos en forense digital del Instituto Internacional de Seguridad Cibernética, Donald Trump utiliza tres iPhones, pero sólo dos de ellos están equipados con características de seguridad implementadas por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA). Uno de estos equipos intervenidos está diseñado especialmente para Twitter, y es utilizable sólo a través de una red WiFi.

Según se sabe, su tercer teléfono es tan inseguro como cualquier iPhone. La ex funcionaria ha mencionado que a pesar de las repetidas advertencias de que los espías podían escuchar sus llamadas, Trump se ha negado a dejar de usar el teléfono. “Al presidente le gusta mantener su iPhone personal con él, ya que la información de sus contactos personales se encuentra almacenada ahí”.

Según reportes del New York Times (NYT), “las agencias de espionaje estadounidenses tienen conocimiento de que China y Rusia estaban espiando las llamadas telefónicas del presidente, al tiempo que han interceptado las comunicaciones con funcionarios extranjeros”.

“De ser verdad, esto puede llevar a la violación de seguridad más grande y significativa de las comunicaciones en la Casa Blanca”, dice Payton, quien se desempeñó en el gobierno de George W. Bush y ahora es el CEO una firma de seguridad. “Las naciones antagónicas de Estados Unidos ahora tienen línea directa con las ideas y conversaciones confidenciales del presidente”.

Con la información obtenida de las llamadas de Trump, estados nacionales extranjeros podrían aprender a explotar las debilidades del líder estadounidense en detrimento de los intereses de Estados Unidos.

En medio de las actuales tensiones comerciales, gracias a esta campaña de espionaje China ha aprendido “cómo piensa Trump, qué argumentos tienden a influir en él y a quién se inclina a escuchar”, informa el NYT.

Línea directa a las ideas del presidente

Acorde a informes de expertos en forense digital, dispositivos de espionaje de telecomunicaciones, conocidos como Stingray, estaban siendo utilizados para interceptar señales de teléfonos celulares cerca de la Casa Blanca, presuntamente operados con el auspicio de diferentes gobiernos extranjeros. Según NYT, el Servicio Secreto le ha solicitado a Trump cambiar sus teléfonos cada 30 días para abrir paso a nuevo software de seguridad, medida que ha enfadado al temperamental presidente.

Durante su campaña, Trump criticó a Hillary Clinton por usar un servidor de email inseguro mientras era secretaria de estado. La administración de Trump también ordenó una prohibición en todo el gobierno de todas las tecnologías desarrolladas por los fabricantes chinos ZTE y Huawei como medida preventiva de ciberseguridad.

En su mandato, Barack Obama utilizaba un equipo Blackberry, de apariencia menos atractiva pero más protegido, aunque ocasionalmente cometía el descuido de usar teléfonos de sus ayudantes para hacer llamadas personales. En su segundo mandato, Obama cambió a un iPhone con funciones limitadas, regulando el uso de la cámara y el micrófono del dispositivo.