Agentes federales buscan que Facebook instale un backdoor en Messenger

Acorde a informes de diferentes medios, la búsqueda de backdoors del FBI ha alcanzado el servicio de Facebook

Expertos en ciberseguridad se han pronunciado respecto a la presión ejercida por las autoridades federales para que los desarrolladores de software lo vuelvan accesible para las agencias de inteligencia en la investigación de casos criminales. “Nadie dijo que el trabajo policial sería fácil. Menoscabar la seguridad de cientos de millones de usuarios para abordar algunos pocos casos es ridículo”, mencionó Brad Smith, jefe de la oficina legal de Microsoft.

Esta declaración hace referencia a una demanda del Departamento de Justicia contra Apple que buscaba obligar a la empresa de tecnología a construir una versión de fondo de su sistema operativo móvil iOS, para ayudar a la investigación del FBI sobre los tiroteos en San Bernardino. Poco tiempo después, el FBI abandonó el caso, después de que un contratista externo lo ayudara a desbloquear un iPhone 5c utilizado por uno de los tiradores fallecidos.

Desde entonces, la batalla legal y las preguntas relacionadas con el caso han quedado sin resolver.

Sin embargo, nueva evidencia sugiere que el Departamento de Justicia ha continuado sus intentos por obligar a los proveedores de tecnología a construir backdoors en sus productos y servicios.

El último de estos intentos, acorde a expertos en ciberseguridad del Instituto Internacional de Seguridad Cibernética, proviene de un caso presentado por el Departamento de Justicia contra Facebook en la corte federal de California, con lo que se pretende forzar a la empresa crear una versión de su aplicación de mensajería instantánea Messenger para que el FBI pueda escuchar las conversaciones de voz de un sospechoso.

Si bien los documentos relativos al caso permanecen sellados, tres fuentes han mencionado que Facebook habría acudido a la corte para bloquear la solicitud del gobierno. El martes, medios internacionales informaron que el gobierno ha solicitado que se acuse a Facebook de desacato ante la solicitud del FBI. Se presume que esta solicitud está relacionada con una investigación sobre el grupo Mara Salvatrucha.

Esta pandilla callejera con presencia internacional cuenta con alrededor de 10 mil miembros en EU, donde sigue siendo un tema sin resolver. La administración de Trump regularmente hace referencia a este grupo en su búsqueda de implementar políticas de inmigración más severas.

Este caso es una muestra de que el Departamento de Justicia sigue buscando formas de vigilar servicios de mensajería cifrados de extremo a extremo. De resultar favorecido el gobierno estadounidense, este caso podría usarse en futuros escenarios para forzar a otras empresas a moderar el cifrado de sus servicios de mensajería.

Mientras tanto, el FBI continúa argumentando que debería gozar de acceso a cualquier dispositivo, mientras cuente con una orden judicial. En enero, por ejemplo, equipos de ciberseguridad del FBI, argumentaron que los fabricantes deberían incluir backdoors en los dispositivos que lancen al mercado.

El experto en ciberseguridad William H. Murray acusó al FBI de ocultar sus motivos. “Esta es una fuente de evidencia que ni siquiera existía hace 10 años”, dice sobre los smartphones. Para el experto en ciberseguridad, si bien los backdoors diseñados para uso exclusivo del gobierno suenan bien en teoría, en la práctica se debilitaría cualquier sistema.